El municipio de Arjona se encuentra sumido en una profunda consternación tras la prematura muerte de Josefa Martín Latorre, popularmente conocida como Pepa. A sus 69 años, Pepa era descrita por sus vecinos como un auténtico 'torbellino', una mujer llena de vitalidad y alegría que participaba activamente en la vida social y cultural de la localidad.
Su trágico fallecimiento ocurrió en un accidente de tráfico ocurrido en el cruce entre Arjona y Lahiguera. Según han relatado fuentes cercanas, Pepa se dirigía precisamente a rescatar a un animal en apuros, un acto que refleja su profundo amor y compromiso con los seres indefensos.
“"Era puro corazón, no teníamos palabras para decirlo"
Su compromiso con el tejido asociativo local era ejemplar. Pertenecía a la Asociación contra el Cáncer, participaba en la Hermandad de la Virgen de la Cabeza, colaboraba en cofradías y en festividades como la de San Isidro, además de ser miembro activo de la Adoración Nocturna. Su generosidad se extendía a su labor en la protectora de animales Patitas Cansadas, donde dedicaba horas a cuidar de animales abandonados, llegando a fabricar refugios para protegerlos del frío.
El entierro de Pepa se convirtió en una manifestación de duelo sin precedentes en Arjona, con la iglesia desbordada por familiares, amigos y vecinos que quisieron darle el último adiós. Sus hijas, aunque rotas por el dolor, se consuelan con el inmenso recuerdo que su madre deja en el municipio, un legado de alegría y huella imborrable.




