La costa de Cádiz se posiciona como uno de los destinos más codiciados de España para la temporada estival, combinando su oferta de sol y playa con una rica propuesta cultural, gastronómica y de festivales. Ante el encarecimiento de las tarifas hoteleras, el alquiler de apartamentos y chalets con piscina se ha convertido en una alternativa popular para grupos y familias, permitiendo además reducir costes gracias a la disponibilidad de cocina propia.
Esta tendencia ha tensionado el mercado inmobiliario local, dificultando el acceso a la vivienda para los residentes. Muchos propietarios priorizan los alquileres vacacionales de verano o contratos temporales, lo que reduce la oferta residencial de larga duración y dispara los precios de compra y alquiler convencional.
Según un informe de la tasadora Tecnitasa, Cádiz es la segunda zona más cara de Andalucía para alquilar en verano, solo por detrás de Málaga. La provincia registra un incremento superior al 8% en el alquiler semanal, con una media de 1.400 euros por seis noches, aunque el coste varía significativamente según el municipio, tamaño y si dispone de piscina.
Los precios más elevados se encuentran en San Roque, concretamente en Marina de Sotogrande, donde un piso de 130 metros cuadrados puede alcanzar los 2.500 euros semanales. En El Puerto, en urbanizaciones como Puerto Sherry y Vistahermosa, un apartamento de 80 metros cuadrados cuesta de media 2.100 euros, mientras que en Valdelagrana los precios descienden a 1.550 euros.
En la capital gaditana, los estudios en el casco histórico rondan los 600 euros semanales, pero en zonas cercanas a la playa o el paseo marítimo, el precio asciende a 1.440 euros. Chiclana, cerca de la playa de La Barrosa y Sancti Petri, presenta apartamentos de 60 metros cuadrados por 1.400 euros. En Conil, un apartamento de 65 metros cuadrados en el paseo marítimo cuesta 1.500 euros, y en El Palmar (Vejer), una casa con piscina alcanza los 1.680 euros.
Otros municipios como Tarifa registran precios de 1.650 euros por un apartamento de 70 metros cuadrados, y en La Línea (Campo de Gibraltar), en La Alcaidesa, el coste es de 1.400 euros. En la Costa Noroeste, enclaves como Costa Ballena (Rota) superan los 2.000 euros semanales, con pisos de 90 metros cuadrados a 1.700 euros. En Chipiona, los precios oscilan entre 960 y 1.440 euros.
San Fernando se presenta como la opción más asequible, con apartamentos de 85 metros cuadrados por 690 euros y opciones más amplias de hasta 120 metros cuadrados por 1.020 euros.
A nivel andaluz, la media de alquiler semanal se sitúa en 1.494 euros. Málaga lidera los precios, seguida por Cádiz. Otras provincias como Granada, Almería y Huelva también experimentan subidas, aunque la costa onubense se mantiene como la opción más económica, por debajo de los 1.000 euros semanales, excepto en Islantilla.
El mercado de alquiler vacacional en España es muy dinámico, con una redistribución de la presión sobre los precios entre distintas zonas de costa.
El presidente de Grupo Tecnitasa, José María Basañez, destaca la heterogeneidad de la oferta y el cambio en la distribución territorial de las subidas de precios, reflejando un mercado en constante movimiento.




