El chef, que pasó parte de su infancia y juventud en San Fernando y cuya esposa es originaria de Algeciras, mantiene una conexión especial con la región. Ha señalado a Zahara de los Atunes como su refugio personal, un lugar donde encuentra paz y disfruta de la riqueza culinaria local.
Según una publicación especializada en viajes, este rincón de la costa gaditana se ha convertido en uno de los destinos favoritos del cocinero. Es conocido por sus playas y, sobre todo, por su extraordinaria gastronomía, siendo el lugar elegido por el chef para desconectar.
En Zahara de los Atunes, el chef disfruta de uno de los productos más emblemáticos de la cocina gaditana: el atún rojo. Este manjar ha posicionado al pueblo como un referente gastronómico en España, atrayendo a amantes de la buena mesa de todas partes.
“"Todos los días, mi equipo y yo visitamos el mercado, que tiene uno de los mejores mariscos del mundo. Tienen lo mejor del océano Atlántico y del mar Mediterráneo."
El cocinero, reconocido por su aprecio al producto fresco de primera calidad, encuentra en el mercado de Zahara una fuente inagotable de ingredientes excepcionales. El atún rojo, capturado mediante la técnica tradicional de la almadraba, es considerado uno de los más valiosos a nivel mundial por su sabor inigualable.
La devoción del chef por la gastronomía gaditana es evidente. En 2024, al recibir la distinción de 'Gaditano de Adopción', afirmó que «como en Cádiz no se come en ningún lado». Su entusiasmo lo ha convertido en un embajador clave de la provincia, promoviendo su riqueza culinaria y cultural.




