El puerto de Cádiz está inmerso en obras clave para facilitar la entrada y salida de mercancías de su nueva terminal de contenedores, que se prevé inaugurar a finales de 2027. Esta nueva infraestructura permitirá ganar espacio para el atraque de cruceros en el muelle Ciudad, liberando el muelle Reina Sofía, actualmente destinado a contenedores.
Para optimizar el flujo terrestre de mercancías, se ha diseñado un trazado ferroviario y un túnel para camiones. El trazado ferroviario, que discurre desde la avenida de Astilleros hasta la nueva terminal, ya es visible en el espacio cedido por Navantia-Cádiz. Adif se encargará de su conexión a la línea Cádiz-Sevilla, mientras que el Ayuntamiento trabaja en la reordenación de la Carretera Industrial.
La Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) adjudicó en febrero de 2025 la primera fase de las obras de acceso ferroviario a Ferrovial Construcción S.A. por más de 7,1 millones de euros. Esta fase incluye un ramal principal de 1,78 km y uno de maniobra de 615 metros, financiado en parte por los Fondos Next Generation EU. La infraestructura permitirá atender convoyes de hasta 750 metros, cumpliendo los parámetros de la red ferroviaria europea.
La nueva terminal, ubicada en el Puerto de la Bahía de Cádiz, forma parte de la red TEN-T Comprehensive Network. Actualmente, el tráfico de contenedores se gestiona en la terminal del muelle Reina Sofía, que presenta limitaciones de atraque, calado y superficie, además de carecer de conectividad ferroviaria.
La construcción de la nueva terminal, que se ejecutará en dos fases, contará con una superficie total de 38 hectáreas, una línea de atraque de 1.099 metros y 16 metros de calado. La explotación de las fases fue adjudicada a la Compañía Gaditana de Contenedores, S.L. (Concasa).
Este proyecto ferroviario recupera el paso de trenes de mercancías por la avenida de Astilleros, la histórica Carretera Industrial, para conectar con la línea Cádiz-Sevilla. Se instalará una cancela para separar los terrenos ferroviarios de la vía pública antes del acceso portuario. Cada convoy de hasta 750 metros provocará cierres temporales de tráfico en la avenida.
Esta intervención urbanística, que rompe de nuevo la avenida de Astilleros, supone una novedad significativa en la relación entre la ciudad y su infraestructura portuaria. El puerto gaditano trabaja actualmente con una estación de mercancías en Jerez y avanza en el acceso ferroviario al Bajo de la Cabezuela, reforzando su oferta comercial.
El transporte ferroviario de mercancías, que en su mayoría opera de noche, tendrá una incidencia mínima en el tráfico de la avenida de Astilleros, adoptándose todas las medidas de seguridad necesarias.




