La operación, coordinada por la Comandancia gaditana, culminó con nueve arrestos y 17 registros en Sevilla. La investigación se inició tras detectar un vehículo robado en una vivienda de alquiler turístico en Conil de la Frontera, lo que llevó a la intervención conjunta con la Guardia Civil.
Durante el registro de la vivienda se incautaron dos vehículos sustraídos con matrículas falsas, uno de ellos modificado para transportar grandes cantidades de droga. También se intervinieron armas de fuego, incluyendo un fusil de asalto, munición, chalecos antibalas, balizas de seguimiento y equipamiento con distintivos policiales.
Según la investigación, los sospechosos planeaban hacerse pasar por agentes policiales, utilizando prendas y dispositivos similares a los oficiales, una táctica conocida como "policía full", para acceder a la "guardería" de estupefacientes y robar la droga. Posteriormente, la sustancia sustraída iba a ser vendida a otras organizaciones en Sevilla.
Los investigadores también vincularon al grupo con labores de seguridad en puntos de alijo y con un asalto violento a un joyero en Arcos de la Frontera, además de relacionar a uno de los arrestados con un disparo contra un guardia civil en la desembocadura del Guadalquivir.
El operativo, que incluyó 17 registros en localidades sevillanas como Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra, Carmona y Utrera, resultó en nueve detenciones, incluyendo un menor. Se incautaron más de 45.000 euros en efectivo, armas, munición, teléfonos móviles, joyas y vehículos.
A los detenidos se les atribuyen provisionalmente delitos de robo con violencia, tráfico de armas de guerra, tenencia ilícita de armas, delitos contra la salud pública, robo de vehículos, falsedad documental y desobediencia grave. La operación está dirigida por el Juzgado de Instrucción número 6 de Chiclana de la Frontera.




