El informe 'Calidad del Aire 2025', elaborado por Ecologistas en Acción, revela que la provincia de Cádiz contabilizó un total de 499 muertes achacables a complicaciones derivadas de la mala calidad del aire en 2023. Esta cifra representa una disminución significativa respecto a los 651 fallecimientos registrados en 2022.
En comparación con otras provincias andaluzas, Cádiz se sitúa entre las que menor número de muertes acumularon por esta causa, solo por delante de Huelva (169 muertes). Sevilla y Málaga lideraron el número de fallecimientos en la comunidad autónoma, con 1.144 y 792 respectivamente. Proporcionalmente, Cádiz es la segunda provincia de la región con menor incidencia, con 57 muertes por cada 100.000 habitantes.
A nivel autonómico, Andalucía registró 4.008 muertes por mala calidad del aire. A nivel nacional, los fallecimientos asociados a esta causa supusieron el 4,6% del total, según datos del INE.
A pesar de la mejora en las muertes atribuidas, la calidad del aire en España mostró un comportamiento mixto en 2025. Si bien mejoró en partículas respirables (PM10), partículas finas (PM2,5) y óxido de nitrógeno (NO2), empeoró notablemente en cuanto al ozono (O3), alcanzando los niveles más altos desde 2015.
En la provincia de Cádiz, estaciones como las de Arcos y Prado del Rey registraron niveles significativos de ozono troposférico, especialmente durante los meses de verano. Prado del Rey, junto a puntos de Almería, experimentó mala calidad del aire durante más de 150 días en 2025, situándose como la tercera peor situación del Estado tras Baleares y la Comunidad de Madrid. Estos niveles superaron ampliamente la guía estival de la OMS.
Dos medidores gaditanos, en Prado del Rey y Campamento, registraron máximos nacionales en la contaminación por ozono en tramos octohorarios, superando los límites legales de forma severa. Prado del Rey acumuló 38 días por encima del umbral legal, empatando con el medidor de Doñana.
El ozono troposférico es un contaminante secundario que se forma por la reacción de óxidos de nitrógeno e hidrocarburos bajo alta radiación solar, aumentando su presencia en verano y en el sur de Europa.
El informe también señala elevados niveles de partículas PM10 en varios puertos, incluido el de Cádiz, con posible repercusión en áreas residenciales cercanas. Los contadores del puerto de Algeciras fueron los únicos del Estado, junto a los de Vigo, que superaron los valores límite anuales de dióxido de nitrógeno (NO2), probablemente debido al denso tráfico marítimo.
Finalmente, se destaca que la mitad de las ciudades españolas no han cumplido con la creación de Zonas de Bajas Emisiones, a pesar de los fondos públicos recibidos, siendo El Puerto de Santa María uno de los casos más flagrantes.




