La actual coyuntura económica, marcada por la inflación y el encarecimiento de las materias primas, ha generado una notable cautela entre las empresas del sector de la construcción. Esta situación ha provocado que numerosos concursos públicos queden sin ofertas, afectando gravemente a la ejecución de proyectos en la provincia de Cádiz.
Un estudio reciente de Intescia–Doubletrade revela que Andalucía es la tercera comunidad autónoma con mayor volumen de inversión paralizada por esta causa, alcanzando los 458,09 millones de euros. En el caso específico de Cádiz, la cifra asciende a 89,9 millones de euros, afectando a iniciativas como la reforma de la Plaza de Asdrúbal o las bóvedas de San Carlos.
“"Cabe destacar que muchas de las licitaciones públicas que se han quedado desiertas están financiadas con fondos europeos, por lo que la demora puede provocar la pérdida de esta subvención."
A nivel nacional, en 2025 se han “congelado” más de 4.011 millones de euros en licitaciones desiertas. El importe medio por contrato sin ejecutar supera los 408.506 euros, lo que indica que tanto proyectos menores como de tamaño medio se ven afectados. La rigidez de los pliegos y la complejidad administrativa también contribuyen a esta problemática, desincentivando la participación, especialmente de pequeñas y medianas empresas.
Las actividades no residenciales representan el 14,9% del total de licitaciones desiertas, seguidas por los servicios generales y los servicios inmobiliarios. La falta de comunicación efectiva por parte de las instituciones licitadoras también se identifica como un factor clave, ya que los concursos no siempre llegan a las empresas más capacitadas.



