La Hermandad filial de Cádiz se encuentra en los preparativos finales para una nueva edición del Camino del Rocío, que este año contará con la participación de más de 200 hermanos que partirán desde tierras gaditanas. Según Jesús Montaño, hermano mayor, la cifra de devotos que se congregarán en la casa de hermandad en la aldea junto a la Blanca Paloma ascenderá a unas 500 o 600 personas durante el fin de semana.
Los preparativos logísticos se extienden tanto en Cádiz como en la propia aldea. Montaño detalla que se están ultimando aspectos como la limpieza de enseres, la preparación de la carreta y la colocación de flores. Asimismo, se ha trabajado en el acondicionamiento de la casa de hermandad y la capilla para recibir la carreta el próximo viernes.
“"Las circunstancias personales y las vivencias de cada romero lo convierten en una experiencia única, como la que viviré yo mismo este año con mi primer camino acompañado de mi hijo."
La hermandad gaditana ostenta el privilegio de cruzar el Guadalquivir en Sanlúcar de Barrameda y transitar por el corazón del Parque Nacional de Doñana. Montaño califica esta ruta como una de las más privilegiadas, lo que conlleva una gran responsabilidad medioambiental. En colaboración con la dirección del parque, se revisan los caminos para minimizar el impacto y asegurar la conservación del entorno para futuras generaciones.
Entre los actos más significativos de la romería, además de la salida de la Virgen en la madrugada del Lunes de Pentecostés, se encuentran la presentación de la hermandad ante la Hermandad Matriz, la llegada a la aldea el viernes, el pontifical del domingo y el Rosario previo a la salida de la Blanca Paloma. Montaño también resalta la alegría de los encuentros con otros gaditanos en la aldea.
Montaño, quien recientemente fue pregonero de las Glorias de Cádiz, expresó su satisfacción por la labor realizada y el trabajo de las hermandades de Gloria. El objetivo principal para esta edición es que todo se desarrolle con normalidad y que el espíritu de Pentecostés renueve a los peregrinos, aplicando las lecciones de vida aprendidas en el camino, donde la fe en la Virgen ayuda a superar las dificultades.




