La ciudad ha obtenido la certificación para un total de 77 espacios, tanto públicos como privados, distribuidos en entornos rurales y urbanos. Esta distinción, recogida por la teniente de alcaldesa Susana Sánchez, reconoce la disposición de un desfibrilador externo semiautomático (DEA) y personal formado en reanimación cardiopulmonar (RCP) y uso del equipo.
El delegado de Salud, Tomás Sampalo, destacó la importancia de esta medida para la supervivencia en emergencias. Según explicó, en caso de necesitar un DEA, el primer paso es llamar al 112 o 061, y cualquier persona puede utilizar el aparato siguiendo sus instrucciones de voz mientras llega la asistencia sanitaria.
El objetivo del Ayuntamiento es ampliar estas zonas para que la desfibrilación pueda realizarse en menos de 3 minutos, elevando la supervivencia hasta el 70-75%. Entre los espacios dotados de DEA se encuentran la Biblioteca Municipal Central, la Piscina Municipal Manuel Mestre y José Laguillo, los Claustros de Santo Domingo y el Mercado Central de Abastos.
Además de las infraestructuras municipales como estaciones, colegios o polideportivos, otros lugares como centros comerciales, gimnasios, hoteles y farmacias suelen contar con DEA, ya sea por normativa o de manera voluntaria. El Ayuntamiento ha formado a su personal municipal en RCP y uso de DEA, y anima a la ciudadanía a realizar estos cursos.




