La celebración, que se prolongará hasta el próximo 13 de septiembre, combina vino, gastronomía, cultura y turismo, extendiéndose también a los diferentes barrios de la ciudad. El acto inaugural tuvo lugar en el reducto catedralicio, simbolizando el inicio oficial de la recolección y manteniendo viva una tradición arraigada en la historia jerezana.
El pisado de la uva y la obtención del primer mosto marcan el comienzo de un ciclo vital para la economía y sociedad de Jerez. Durante estos días, el vino trasciende las bodegas para convertirse en protagonista de calles y plazas, uniendo a vecinos, profesionales del sector y visitantes en torno a esta tradición identitaria.
Este año la vendimia se caracteriza por una cifra récord de recogida, alcanzando los 60 millones de kilos de uva. La escena de la uva entrando en el lagar y siendo pisada no es solo una representación festiva, sino una reivindicación de la cultura vitivinícola de Jerez y su vínculo con el paisaje y la vida social.
El acto inaugural congrega anualmente a representantes institucionales y del sector del vino, junto a la ciudadanía, para honrar uno de los productos que definen la identidad de Jerez. La ceremonia mantiene su carácter popular, transformando un proceso de bodega en un acontecimiento abierto a toda la población.




