El hallazgo se produjo el martes 11 de agosto, cuando la organización conservacionista WeWhale alertó al Ministerio tras observar las lesiones en el ejemplar, considerado el más longevo de la población del Estrecho de Gibraltar y el golfo de Cádiz. Tras recibir la información, el Miteco decidió abrir actuaciones previas para esclarecer las circunstancias.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, confirmó que las marcas observadas en la aleta dorsal de 'Toñi' son compatibles con impactos de perdigones. La investigación se centrará en determinar el origen exacto de estas marcas y si efectivamente fueron causadas por disparos, sin que por el momento haya responsables identificados.
“"Las marcas observadas en Toñi son compatibles con disparos de perdigones."
La población de orca ibérica en esta zona está catalogada como vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. La Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad protege específicamente a estos animales, prohibiendo cualquier acción dirigida a su caza, captura, persecución o molestia.
De confirmarse la agresión, los responsables podrían enfrentarse a sanciones económicas de hasta dos millones de euros, además de posibles responsabilidades penales. La investigación en curso analizará toda la información disponible para determinar la causa de las marcas en la aleta de 'Toñi'.




