El fuego comenzó en la zona de cocina del establecimiento y se propagó con rapidez hacia el almacén y el salón ubicado en el sótano. La intensidad de las llamas generó una densa columna de humo que alertó a los servicios de emergencia, quienes se desplazaron al lugar con siete vehículos especializados y trece efectivos.
Como medida de precaución, se procedió al desalojo de los residentes de las ocho viviendas situadas sobre el local comercial. Tras las labores de extinción y ventilación forzada, técnicos de la Delegación Municipal de Urbanismo realizaron una inspección detallada que descartó daños en la estructura del edificio, permitiendo que los vecinos regresaran a sus hogares.
El operativo contó con la colaboración de la Policía Local, la Policía Nacional y los servicios sanitarios del 061. Durante las tareas, dos agentes locales y un bombero recibieron atención médica preventiva por inhalación de humo, aunque fueron dados de alta de forma inmediata sin complicaciones.




