Las obras de adaptación del nuevo paseo Antonio Ariza, que abarca desde la playa de La Muralla hasta La Calita, finalizaron hace aproximadamente un mes. El proyecto ha incluido restauración paisajística con nuevas plantaciones y ajardinamiento, además de la instalación de pérgolas bioclimáticas y la adecuación de los espacios exteriores.
La inversión total de los trabajos ha sido de 297.919 euros, financiada a través del Plan de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea-NextGenerationEU. Los objetivos principales de esta actuación eran mejorar el bienestar de los usuarios, mitigar las islas de calor, incrementar la absorción de CO2 y optimizar la incidencia del viento, regenerando así un enclave turístico y espacio público.
A pesar de que el proyecto está terminado desde hace semanas, aún no ha sido inaugurado oficialmente. Durante este tiempo, se han observado ciertos deterioros en las nuevas especies vegetales, lo que ha llevado a un equipo de jardineros a trabajar esta semana en la zona para revitalizar las últimas plantaciones.
La zona intervenida se concentra en la parte más cercana a las viviendas de Fuerte Ciudad. En los accesos traseros a las casas, que conectan con el paseo, se han creado caminos de pequeñas piedras que atraviesan las áreas ajardinadas.
El paseo Antonio Ariza atraviesa un área de El Puerto con una profunda conexión histórica. Para rememorar el pasado defensivo del lugar, se han distribuido por el trazado varios cañones de forja.
El origen del Fuerte de Santa Catalina, actualmente en mal estado de conservación, data de finales del siglo XVI, durante el reinado de Felipe II, con el propósito de dificultar la entrada de naves enemigas. Posteriormente, en 1810, durante la Guerra de la Independencia, la fortaleza fue volada por orden del capitán general de Andalucía para evitar su uso por las tropas napoleónicas. En 1823, las ruinas fueron ocupadas por tropas francesas y el control de la zona se mantuvo hasta 1828.
El conjunto defensivo está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC). Recientemente, una mesa técnica integrada por el Ayuntamiento, la Junta de Andalucía, la Demarcación de Costas y la asociación Betilo, trabaja en la recuperación de este enclave de gran valor paisajístico e histórico.
Este paseo es un punto de tránsito habitual durante todo el año, ofreciendo vistas panorámicas de la Bahía de Cádiz.
En una futura segunda fase, con fondos municipales, se prevé la sustitución de las farolas actuales por luminarias solares LED, la mejora del pavimento y la barandilla, así como la creación de un aparcamiento disuasorio en una parcela municipal para facilitar la movilidad en la zona.




