Tras la salida del anterior técnico, cuya gestión no logró reactivar la moral del equipo, el club gaditano busca un cambio de rumbo. La etapa previa estuvo marcada por un «bloqueo mental» que se hizo evidente en cada jornada, a pesar de alguna victoria puntual que no logró disipar el colapso psicológico del conjunto.
La crisis se profundizó con una sucesión de derrotas que llevaron al cese del entrenador anterior tras siete encuentros. Ahora, la responsabilidad recae en Idiakez, quien se distancia del conservadurismo táctico de sus predecesores, conocidos por su escasa propuesta ofensiva.
“"No viene con su libro y su método al Cádiz CF dado que es el primero en admitir y ver que ahora mismo jugar bien con este equipo es lo más parecido a pedir peras a un olmo."
El nuevo preparador, con fama de apostar por la salida de balón desde atrás y el juego combinativo, ha dejado claro que su prioridad es adaptarse a la realidad actual de la plantilla. Su enfoque se centra en la simplicidad, buscando que los jugadores asimilen conceptos básicos para mejorar la solidez defensiva y la eficacia en ataque.
A pesar del poco tiempo disponible, Idiakez confía en que esta estrategia de simplificación es la mejor vía para revitalizar al equipo y evitar un desenlace negativo en la temporada, dada la preocupante falta de calidad que, según se interpreta de sus palabras, percibe en el vestuario.




