El informe anual elaborado por el Gobierno, en el que colaboran diversos ministerios, subraya que la provincia de Cádiz continúa siendo un punto estratégico crítico para las organizaciones criminales. El documento detalla cómo estas redes han evolucionado, empleando tácticas más violentas y armamento de guerra para evitar la interceptación de sus cargamentos de hachís y cocaína.
La presión policial ejercida en el litoral gaditano y en la desembocadura del Guadalquivir ha provocado un desplazamiento de las actividades ilícitas hacia zonas como Huelva y el río Guadiana. Según el análisis, las organizaciones criminales están diversificando sus métodos, utilizando incluso drones y aeronaves para el transporte de sustancias ilícitas entre Marruecos y la costa española.
La situación geoestratégica de España y los vínculos con América Latina confieren a nuestro país la condición de punto estratégico clave para el narcotráfico mundial.
El informe también destaca la aparición de una nueva ruta atlántica que conecta las costas marroquíes con países de África Occidental, desde donde la droga se traslada por tierra a través del Sahel. Esta estrategia busca minimizar las pérdidas económicas de los grupos criminales ante la vigilancia constante en las aguas del Estrecho.




