El aspirante, quien se identifica como hijo, marido y yerno de panaderos, ha expresado su descontento con la gestión actual, calificando al presidente autonómico como «una decepción» y a la ministra de Hacienda como «un insulto a Andalucía». A pesar de su herencia familiar, el candidato bromea sobre sus habilidades culinarias, admitiendo que se desenvuelve mejor con la pasta y la tortilla de patatas que con sus adversarios políticos.
“"Lo que quiero es que en Andalucía se solucionen los problemas. Prefiero solucionar los problemas de los andaluces."
En un tono directo, el político gaditano ha manifestado su afinidad con líderes como Donald Trump y Javier Milei, destacando su defensa de los intereses nacionales, aunque con matices en cuanto a políticas comerciales. También ha abordado temas de actualidad, como la situación del equipo de fútbol local, priorizando la resolución de los problemas de los andaluces sobre cualquier otra cuestión.
El candidato ha compartido anécdotas de su trayectoria política, incluyendo un consejo de su esposa en 2018: «ya no te metas en más líos», una advertencia que, según él, no ha logrado seguir. Respecto a su presencia en los carteles de campaña junto al presidente nacional de su partido, ha afirmado que es «una bendición» y una muestra de la unidad para enfrentar al que considera el principal enemigo de España.




