La inestabilidad en el banquillo del Cádiz CF es un claro indicador de la complicada temporada que atraviesa el conjunto amarillo. Tras iniciar el campeonato con Gaizka Garitano, el club vio la llegada de Sergio González, quien posteriormente fue destituido. Esta semana, Imanol Idiakez se ha incorporado para dirigir los últimos seis encuentros de LaLiga Hypermotion, con el objetivo primordial de asegurar la permanencia en la categoría.
Esta sucesión de tres técnicos en una misma campaña es una muestra palpable del mal rendimiento del equipo. Para encontrar un precedente similar en la categoría de plata, es necesario retroceder casi veinte años. Si bien en la temporada 2012-13 el banquillo tuvo tres inquilinos en Segunda División B (Alberto Monteagudo, Ramón Blanco y Raúl Agné), la situación actual en Segunda División es menos frecuente.
La última vez que el Cádiz CF experimentó una rotación tan elevada de entrenadores en Segunda División fue en la convulsa temporada 2007-08. En aquel entonces, el club llegó a contar con cuatro técnicos: Mariano García Remón, Antonio Calderón, Raúl Procopio y Julián Rubio. Aquella campaña culminó con el descenso a la entonces denominada Segunda División B.
Otro antecedente de inestabilidad se remonta a la temporada 1993-94, tras el descenso de Primera División. En esa ocasión, la entidad cadista también tuvo cuatro 'míster' en Segunda: Colin Addison, Hugo Vaca, José Antonio Naya y Marcelino Pérez, lo que resultó en la caída a la división de bronce. El Cádiz CF busca ahora, con estos movimientos en el banquillo, evitar un nuevo descenso que lo alejaría del fútbol profesional.




