El conjunto gaditano, bajo la dirección de su nuevo entrenador, exhibió una actitud más combativa y logró ponerse por delante en el marcador, un hito que no conseguía desde hacía seis jornadas. Sin embargo, la reacción del equipo visitante fue contundente, igualando el encuentro antes del descanso y sentenciando en la segunda mitad.
La afición, que acudió al estadio con esperanzas renovadas, vio cómo el equipo se desmoronaba progresivamente ante la superioridad del rival. A pesar de los esfuerzos y algunos destellos de calidad, la falta de solidez defensiva y la ineficacia en ataque condenaron al Cádiz a una derrota que lo mantiene en una situación delicada en la tabla.
El partido estuvo marcado por la intensidad y las ocasiones en ambas porterías. El Cádiz logró adelantarse gracias a un remate de cabeza, pero la alegría duró poco, ya que Las Palmas empató con un potente disparo desde fuera del área. En la segunda parte, un contraataque bien ejecutado por el equipo canario selló el resultado final.
Los cambios realizados por el cuerpo técnico buscaron revitalizar al equipo y encontrar el empate, pero no lograron revertir la dinámica del encuentro. La expulsión de un jugador cadista en los minutos finales complicó aún más las opciones de remontada, dejando al Cádiz con dos puntos de ventaja sobre la zona de descenso.




