La presencia de perros y gatos en los hogares gaditanos ha experimentado un crecimiento notable, hasta el punto de que la provincia se considera una de las más animalistas de España. Según datos del Registro Andaluz de Identificación Animal (RAIA), se estima que hay alrededor de 289.000 perros censados, cifra que se eleva a 370.000 si se incluyen otras especies como gatos o hurones.
Este fenómeno ha impulsado un próspero negocio en torno a los animales de compañía, que abarca desde guarderías caninas y peluquerías especializadas hasta servicios de nutrición gourmet, adiestramiento, hoteles para mascotas e incluso celebraciones de cumpleaños. Este auge refleja un cambio en el modelo familiar, donde las mascotas a menudo ocupan un lugar emocional significativo.
Sin embargo, detrás de esta tendencia, asociaciones protectoras denuncian una realidad menos visible: la ausencia de un control efectivo y de registros oficiales que permitan conocer con exactitud las cifras de abandono y adopción. Activistas como Rebeca Gascón, vinculada a entidades de Jerez, señalan un enorme vacío de información que impide tener datos fiables sobre el destino de los animales.
“"Cuando alguien diga que hay más abandono, menos abandono o más adopciones, esas cifras no se pueden creer porque no existen registros oficiales"
Gascón explica que muchos animales recogidos por asociaciones o particulares no figuran en ninguna estadística pública, una situación especialmente patente en el caso de los gatos callejeros. Pone como ejemplo que mientras el Ayuntamiento de Jerez contabilizó 25 gatos adoptados el último año, una sola asociación gestionó más de 40. La falta de recopilación de estos datos deja a muchos animales fuera del control administrativo, con entregas entre particulares sin microchip ni contrato.
Esta carencia de información dificulta la elaboración de políticas públicas eficaces y la correcta dimensionación de los recursos necesarios. Las protectoras reclaman desde hace años una mayor coordinación con las administraciones y sistemas de registro que ofrezcan una visión real de la situación, algo que aún no se ha materializado plenamente en iniciativas como el convenio firmado en Jerez a finales de 2025.
A esto se suma la denuncia sobre la falta de instalaciones adecuadas para felinos, ya que la perrera municipal de Jerez carece de autorización como núcleo zoológico para gatos, un punto en disputa con el Ayuntamiento. Mientras los hogares gaditanos acogen a más mascotas, miles de historias animales continúan sin quedar registradas oficialmente.




