Los hechos ocurrieron durante la madrugada del pasado 14 de junio, cuando diez vecinos de la localidad presentaron denuncia tras descubrir que sus coches habían sido dañados mientras estaban aparcados. En todos los casos, los daños se concentraban principalmente en los espejos retrovisores, fracturados de forma violenta.
A partir de esas denuncias, los agentes iniciaron de inmediato las primeras gestiones e inspecciones en la zona, abriendo una investigación que permitió avanzar con rapidez hasta centrar las sospechas sobre una persona vecina de la propia localidad.
Según ha informado la Guardia Civil, las pesquisas permitieron reconstruir el modus operandi empleado. El autor, presuntamente, golpeaba con su propio cuerpo los vehículos a la altura de los retrovisores hasta fracturarlos y, en otros casos, llegaba a propinar fuertes patadas para causar los mismos daños.
La investigación, desarrollada por efectivos de la Guardia Civil de Jerez, permitió confirmar la autoría apenas cuatro días después de los hechos, culminando con la detención del sospechoso.
Se trata de un vecino de Guadalcacín con múltiples antecedentes penales y que, según la información facilitada por el Instituto Armado, había salido de prisión hacía escasos días.
La rápida actuación policial y la colaboración de los afectados han permitido además valorar de forma precisa los daños ocasionados, que superan los 5.700 euros. Una cantidad que, según ha indicado la Guardia Civil, deberá ser restituida por el autor tal y como se ha determinado en sede judicial.
El caso ha generado malestar entre los vecinos de Guadalcacín, sorprendidos por una sucesión de daños concentrados en una sola madrugada y que ahora, con la detención practicada, quedan esclarecidos.




