El Sevilla se adjudicó la cuarta edición del Trofeo Puertas de Córdoba al superar en la tanda de penaltis por 4-5 al Córdoba CF, después de que el tiempo reglamentario concluyera con un empate sin goles. El partido estuvo marcado por la escasez de ocasiones claras y las expulsiones de dos jugadores en la recta final. El equipo blanquiverde será el próximo rival de pretemporada del Cádiz CF.
Durante el primer tiempo, el conjunto local dominó la posesión frente a un Sevilla compuesto mayoritariamente por canteranos. El Córdoba tuvo la mejor oportunidad antes del descanso con una pena máxima, pero Christian Carracedo no logró transformar ante la intervención del guardameta Alberto Flores.
Tras el descanso, el Sevilla introdujo a efectivos de la primera plantilla, lo que permitió al equipo controlar el choque y generar mayor peligro. El debutante Guilherme Fernandes realizó una gran intervención a un disparo de Isaac Romero.
El cansancio y el calor afectaron a las filas andaluzas. El técnico del Córdoba, Iván Ania, renovó por completo su equipo para intentar frenar el ímpetu rival, aunque este careció de precisión en los metros finales.
Los últimos compases del duelo se vieron empañados por un altercado que resultó en tarjetas rojas directas para el local Kevin Medina y el visitante Carmona, llevando la resolución a la tanda de penaltis, donde el fallo de Theo Zidane entregó el triunfo al Sevilla.




