En un contexto de mercado laboral desafiante, marcado por la precariedad, Cáritas Diocesana de Cádiz ha reafirmado su compromiso con la mejora del acceso al empleo. De las 721 personas atendidas por su Programa de Empleo en 2025, un total de 239 consiguieron un puesto de trabajo, lo que representa un 33% de inserción laboral global.
“"Estos resultados confirman la eficacia de un modelo de economía solidaria centrado en las personas, que promueve la autonomía, la dignidad y el acceso a derechos a través del empleo digno."
El programa de empleo de Cáritas Diocesana de Cádiz ofrece un acompañamiento integral que combina orientación laboral, formación y mediación con empresas. Este servicio personalizado se adapta a las necesidades de cada individuo y se presta a través de equipos técnicos en Cádiz, San Fernando, Chiclana de la Frontera y Algeciras, además de forma itinerante en la Janda y el Campo de Gibraltar.
La Escuela de Formación de Cáritas Diocesana de Cádiz jugó un papel crucial, con 232 personas participando en acciones formativas durante 2025. Estas incluyeron talleres prelaborales, cursos ocupacionales, certificaciones oficiales y prácticas en empresas, especialmente en el sector de la hostelería. La colaboración con el tejido empresarial de la Diócesis fue fundamental, contactando con más de 251 empresas y firmando 14 convenios de intermediación laboral, beneficiando a mujeres, mayores de 45 años y personas con baja cualificación.
El compromiso con el empleo digno se extiende a través de Inserta Cádiz S.L., la empresa de inserción de Cáritas Diocesana de Cádiz, dedicada a la recogida y reutilización de textil. En 2025, Inserta Cádiz empleó a 16 personas, de las cuales 10 estaban en puestos de inserción sociolaboral, facilitando su transición al mercado laboral ordinario y promoviendo un modelo de economía circular.
En el marco del Día Internacional del Trabajo, Cáritas, junto a la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente, ha alertado sobre la persistencia de la exclusión en el ámbito laboral, marcada por la precariedad, la inseguridad y la siniestralidad. La organización defiende un modelo de economía solidaria que priorice la vida, la dignidad y la seguridad de las personas, promoviendo un empleo digno y con derechos como pilar de una sociedad más justa.




