La plantilla del Consorcio provincial de bomberos de Cádiz se enfrenta a un futuro incierto debido a la inminente jubilación de aproximadamente un tercio de sus efectivos. Esta circunstancia, que se suma a la ya existente carencia de personal, podría comprometer seriamente la garantía del servicio público esencial, según advierten los sindicatos.
Ángel Hernández, secretario del sindicato Bomberos Unidos, señala que la situación actual, ya complicada, se recrudecerá si no se toman medidas urgentes. Los parques de bomberos afrontan el verano con una notable falta de efectivos, y los procesos selectivos en marcha no culminarán hasta después de la temporada estival. La cobertura de vacaciones se realizará mediante ampliación de la bolsa de horas, lo que supone una sobrecarga adicional para una plantilla envejecida y sometida a una labor de gran exigencia física con turnos de 24 horas.
La Relación de Puestos de Trabajo (RPT) consensuada recientemente entre el Consorcio y los sindicatos estima la necesidad de 676 trabajadores. Actualmente, el ente provincial no ha facilitado el número exacto de empleados, pero desde el sindicato insisten en que son frecuentes las guardias en las que falta un bombero, una situación crítica en retenes de tres efectivos donde el servicio solo opera con dos. La RPT detalla la distribución necesaria de 632 bomberos entre los distintos parques y zonas de la provincia, además de 44 plazas de administración y staff técnico.
Los procesos selectivos en curso buscan incorporar 41 nuevos bomberos y 23 cabos-jefes de dotación. Sin embargo, David Ávila, otro miembro del sindicato, argumenta que estas cifras son insuficientes para cubrir las vacantes actuales derivadas de jubilaciones, que ya superan el medio centenar. La creación de nuevas plazas se ha visto limitada en las últimas dos décadas, y las 90 plazas comprometidas por el Consorcio para paliar la falta de efectivos, divididas en dos convocatorias, parecen estar estancadas.
El sindicato también denuncia la existencia de 'bomberos fantasma', efectivos por los que los ayuntamientos pagan pero que no están operativos debido a las carencias de personal. Se ejemplifica con el parque central de Jerez, donde la RPT prevé 67 bomberos pero solo hay unos 60, lo que implica que el ayuntamiento podría estar pagando por un servicio no prestado en cada turno.
“"Hace más de veinte años que no se crea una plaza nueva."
El Consorcio ha destacado los esfuerzos realizados para mejorar las condiciones laborales, incluyendo la aprobación de la RPT y del Acuerdo Regulador, que prevén mejoras salariales y una mayor estabilidad del servicio. No obstante, la elevada edad media de la plantilla y los coeficientes reductores por la naturaleza del trabajo sitúan la edad media de jubilación alrededor de los 61 años, lo que confirma la previsión de jubilación de un tercio de la plantilla en los próximos años. La convocatoria de nuevas plazas y una planificación a futuro se consideran fundamentales para garantizar la óptima prestación del servicio.




