La administración municipal de Cádiz continúa sin ofrecer una solución definitiva respecto a los seis autobuses híbridos que se incorporaron a la flota urbana en el año 2022. A pesar de que estos vehículos siguen en circulación, su situación administrativa permanece en el limbo, generando incertidumbre sobre su adquisición y pago.
Los técnicos municipales han determinado el sobreseimiento del expediente de revisión de oficio, acordado previamente por el pleno en octubre de 2025. Esta decisión se fundamenta en la imposibilidad de identificar un acto contractual específico que revisar, dado que la relación entre el Ayuntamiento y la empresa concesionaria, Tranvía, se ha prestado durante años "sin contrato" y "por la mera vía de hecho", sin pliegos ni documentación que rija la misma.
Ante esta conclusión, se iniciará ahora un expediente de responsabilidad patrimonial. Este nuevo procedimiento buscará dilucidar si el Ayuntamiento debe hacerse cargo de la deuda reclamada por Tranvía por la compra de los seis autobuses, cuyo importe ascendería a casi 2 millones de euros (aproximadamente 330.099,77 euros por unidad). La incorporación de los vehículos, aunque no contaba con un expediente administrativo formal, se produjo con el conocimiento de la administración, lo que podría interpretarse como una contratación verbal.
La flota de autobuses urbanos de Cádiz sufre de un envejecimiento considerable, con vehículos que superan los 25 años de antigüedad. La adquisición de estos seis autobuses híbridos representó una de las pocas novedades recientes en la renovación del transporte público, pero su estatus administrativo sigue siendo un desafío para el consistorio.




