El lenguaje de las cigarreras de Cádiz, rescatado en una exposición
Una muestra en los Depósitos de Tabaco recupera la terminología propia de la industria tabaquera gaditana de los siglos XIX y XX.
Por Manuel Cano Heredia
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Exposición sobre el lenguaje de las cigarreras en los Depósitos de Tabaco de Cádiz.
Una exposición en los Depósitos de Tabaco de Cádiz rescata la terminología y el contexto social de las cigarreras, que marcaron la vida de la ciudad en los siglos XIX y XX.
La reciente apertura de la primera fase de rehabilitación de los Depósitos de Tabaco de Cádiz, que tuvo lugar el 22 de abril, ha dado paso a un proyecto de investigación etnológico. Este proyecto se ha materializado en una exposición ubicada en el espacio entreandenes, que explora la historia de este enclave y la actividad tabaquera, incluyendo un apartado curioso sobre el lenguaje propio de las cigarreras.
El proyecto contextualiza la actividad tabaquera en la vida social, económica y cultural de Cádiz durante los siglos XIX y XX. Permite comprender la influencia de esta industria en los barrios donde se desarrolló durante casi tres siglos.
La exposición recorre el nacimiento de la industria del tabaco en la ciudad, sus distintas ubicaciones, la construcción de los depósitos, el proceso de elaboración de cigarros, las relaciones sociolaborales de las cigarreras y la construcción de una identidad propia ligada a la fábrica.
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"Hacer el niño: En el lenguaje de las cigarreras significaba liar un puro haciéndolo con la misma precisión y delicadeza con la que una matrona experta, conseguía envolver en pañales y refajo a un recién nacido. Esta labor era considerada todo un arte."
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"Caldo de gallina: Así se conocía en la Fábrica de Cádiz a la picadura de tabaco o tabaco picado. Recibía ese nombre “porque estaba muy buena”."
Entre la terminología destacada se encuentra 'cigarrera', el nombre dado a las mujeres que hacían cigarros y cigarrillos, quienes aportaban sus propios enseres para la labor. 'Hacer el niño' era liar un puro con gran precisión, considerado un arte. Los 'fardos' o 'tercios de tabaco' eran paquetes de hojas para su transporte y conservación. El 'tabaco de humo' englobaba cigarros, cigarrillos y picadura, siendo los puros también conocidos como 'torcidos'.
El 'destajo' definía el modo de trabajo a premio, donde el salario dependía de la producción y calidad. El 'caldo de gallina' era la picadura de tabaco, apreciada por su buen sabor. El 'desvenado' o 'despalillado' consistía en eliminar las venas gruesas de las hojas. La 'moja' humedecía las hojas para su manipulación, seguida del 'oreado' para secarlas al punto justo. Finalmente, el 'atado' se refería a cada grupo de 51 cigarros elaborados, clave para el salario.