La capacidad de atracción turística de Cádiz sigue creciendo, batiendo de nuevo récords de viajeros durante el primer semestre del año. Esta tendencia, iniciada tras la pandemia, impulsa el sector, aunque se observa un cambio en el comportamiento del visitante: llegan más turistas, pero permanecen menos tiempo en la ciudad.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), un total de 164.366 turistas visitaron Cádiz en la primera mitad del año, un 4,4% más que en el mismo periodo del año anterior (157.492 viajeros). La capital se consolida como el segundo destino más visitado de la provincia, solo superado por Chiclana, que recibió 201.567 visitantes.
A pesar del aumento de turistas, las pernoctaciones hoteleras han descendido ligeramente, registrando 347.396 entre enero y julio, frente a las 352.366 del año anterior. Esto se traduce en una reducción de la estancia media, que pasa de 2,24 a 2,17 noches por viajero. El precio medio diario de una habitación en junio alcanzó los 137 euros en Cádiz, el segundo más elevado de la provincia, reflejando el valor del destino para el sector.
Stefaan De Clerck, CEO de Hoteles Andaluces con Encanto y presidente de la Asociación Provincial de Hoteles de Cádiz, señala que, aunque los últimos años han sido de crecimiento constante, se observa una ligera ralentización. A pesar de ello, prevé un año muy positivo, con una ocupación hotelera en julio del 89,61%, similar al año pasado.
Antonio de María Ceballos, presidente de Horeca, anticipa que las previsiones para agosto superarán el 90% de ocupación. Estos datos no incluyen los pisos turísticos, cuya cifra es difícil de conocer pero relevante para evaluar la presión turística real.
El turismo nacional sigue siendo el principal motor, con 102.657 viajeros españoles frente a 61.709 extranjeros en el primer semestre. El sector busca potenciar el turismo internacional para desestacionalizar la oferta, especialmente a través de los vuelos directos al aeropuerto de Jerez y aprovechando la llegada de cruceros, aunque las excursiones diurnas de estos pasajeros no suelen pernoctar ni consumir en la ciudad.




