El proyecto Heakleion, una iniciativa conjunta del Ayuntamiento de San Fernando y las Universidades de Cádiz (UCA) y Córdoba (UCO), busca transformar las hipótesis tradicionales sobre el Templo de Hércules en evidencias materiales concretas. Este esfuerzo se basa en el trabajo de campo, el análisis arqueológico y la revisión de fuentes históricas.
Durante unas jornadas científicas, la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, destacó el inicio de una nueva fase en la investigación, calificándola como una estrategia para convertir el patrimonio en un motor de desarrollo local. Este enfoque busca posicionar a la ciudad en el centro de uno de los descubrimientos arqueológicos más significativos del Mediterráneo.
Uno de los anuncios más relevantes fue la nueva interpretación de una pieza encontrada en las excavaciones de Gallineras. Este elemento arqueológico, inicialmente clasificado como cipo funerario, ahora se considera una estela de carácter cultual, datada en el siglo I d.C., posiblemente durante el reinado del emperador Trajano.
“"Esta iniciativa no solo responde a una deuda histórica, sino que forma parte de una estrategia para convertir el patrimonio en motor de desarrollo."
La estela, labrada en sus cuatro caras y diseñada para ser visible, presenta iconografía vinculada a altares y prácticas rituales. Esto sugiere su uso en espacios secundarios del santuario dedicados a actividades religiosas y comerciales. La pieza muestra similitudes con hallazgos en Puteoli, reforzando la teoría de un santuario conectado a redes económicas orientales y al culto de la tríada Melkart, Baal o Astarté, con una notable influencia de comerciantes fenicios y púnicos de Tiro.
Los investigadores Antonio Monterroso (Universidad de Córdoba) y Lázaro Lagóstena (Universidad de Cádiz) también han identificado en el entorno de San Fernando un área conocida como Ad Herculem, donde se habría ubicado una 'mansio' romana. Este hallazgo, junto con la evidencia de intensa actividad en la zona de Gallineras, la antigua Vía Heráclea y el canal de Sancti Petri, sugiere que el templo formaba parte de un complejo económico, religioso y logístico de gran importancia.
Aunque la ubicación exacta del templo aún no se ha confirmado, estos indicios materiales representan la primera prueba sólida de actividad cultual en el área del Heracleion. Los expertos señalan que el santuario no estaría dedicado exclusivamente a Hércules, sino que integraría otras divinidades fenicias, reflejando la complejidad religiosa del enclave. Se estima que el templo mantuvo una continuidad excepcional durante aproximadamente quince siglos, desde el siglo IX a.C. hasta la época tardorromana.




