La decisión de la Junta de Andalucía de suprimir la ayuda para el comedor escolar para el curso 2025-26 ha generado un gran malestar entre las familias de UPACE San Fernando. Esta medida implica que 81 alumnos y sus familias deberán asumir un coste de aproximadamente mil euros anuales por cada estudiante para mantener el servicio.
La concentración, que se realizará frente a la sede de la Delegación del Gobierno andaluz, busca reclamar un compromiso real con la educación inclusiva y de calidad. La entidad subraya que el comedor en los centros de educación especial no es un recurso complementario, sino un elemento esencial para la autonomía del alumnado, la igualdad de oportunidades y la conciliación familiar.
“"Sin comedor no hay inclusión."
Desde la entidad se explica que el comedor escolar forma parte integral del programa curricular y se imparte dentro del horario lectivo. En este espacio, se trabajan aspectos cruciales para el desarrollo de los niños con discapacidad, como el control postural, la deglución y la prevención de atragantamientos, lo que lo convierte en un servicio indispensable.
Esta es la primera vez que UPACE San Fernando y otros centros de educación especial quedan excluidos de esta convocatoria de subvenciones. La entidad argumenta que el sistema de concurrencia competitiva los desfavorece, ya que al tener menos alumnos que los colegios concertados, obtienen puntuaciones más bajas. Además, los criterios de baremación no reconocen adecuadamente la vulnerabilidad de los alumnos con alto grado de discapacidad.
Para evitar que esta situación se repita en futuros cursos, la entidad propone una revisión de los criterios de baremación, una ampliación de crédito o la inclusión del servicio de comedor dentro del concierto con la Junta de Andalucía.




