La sala Gessa Arias de la Casa de la Cultura es el escenario de esta nueva muestra, que reúne 20 obras del artista José Dorante. La exposición se caracteriza por su diversidad, abarcando estilos que van desde lo abstracto y lo figurativo hasta lo híbrido, y busca ser sentida tanto por la cercanía táctil de la materia y la amplitud emocional del color, como por un perfil más humano y reivindicativo.
Durante la inauguración, la delegada de Cultura, Susana Rivas, destacó la variedad de la exposición, señalando que "el color es uno de los rasgos más presentes en la obra de José Dorante". Subrayó también la diversidad de registros, incluyendo paisajes, cuadros realistas y obras abstractas, con diferentes texturas y técnicas.
La delegada también hizo hincapié en la presencia de dos retratos bajo el título ‘Infancia rota’, calificándolos como "ejemplo del carácter reivindicativo que a Dorante le gusta también trabajar con su arte". Según Rivas, estas obras reflejan "la necesidad de defender la justicia social" en tiempos difíciles para la evolución de la sociedad.
Por su parte, José Dorante explicó que la exposición es un "compendio de muchas cosas", iniciando con una "reivindicación al problema que está padeciendo la infancia actualmente, pero también desde los tiempos de los tiempos". El artista mencionó situaciones en Sudán, Palestina y Sudamérica, afirmando que "cada uno, desde su campo, debe de tener un poco la obligación de denunciar estas situaciones".
La muestra propone un recorrido entre lo íntimo y lo natural, la memoria sensorial del territorio y la expresividad emocional del cuerpo. Cada pieza presta especial atención a la textura, la vibración cromática y la atmósfera, invitando a los visitantes a una contemplación que trasciende la representación literal.
Las obras de paisaje, que incluyen bosques, prados, sierras, mares y sendas, ofrecen una lectura del territorio enfocada en la sensación más que en la descripción. En el conjunto figurativo, la figura humana aparece destilada, esencial, evocando ternura, silencio, maternidad y recogimiento. Las obras abstractas actúan como puentes, explorando la energía del color puro y la fuerza expresiva de la línea y la materia.
La exposición puede visitarse de lunes a viernes, en horario de 11:00 a 13:00 horas y de 17:00 a 21:00 horas.




