La decisión de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz de rechazar el recurso de la concesionaria para permanecer abiertos hasta septiembre, sumada a la comunicación formal del Ayuntamiento de El Puerto sobre el fin de las autorizaciones, ha generado gran incertidumbre entre los propietarios y sus trabajadores.
Ante este escenario, los empresarios planean recurrir a la vía judicial solicitando medidas cautelares. Buscan que un juez les permita seguir operando hasta que concluya la temporada estival, argumentando el considerable perjuicio económico que supondría el cierre en plena campaña.
“"La decisión responde exclusivamente a la aplicación de la normativa vigente y al ejercicio de las competencias que la ley le atribuye en la gestión del dominio público portuario."
La Autoridad Portuaria desestimó por unanimidad el recurso de reposición presentado por la concesionaria Marina Puerto de Santa María S.A., que solicitaba mantener la actividad de los 'kioscos desmontables'. Señalan que actúan conforme a la normativa y que esto no impide futuras explotaciones hosteleras en la zona.
Cabe recordar que la Fiscalía provincial de Cádiz inició una investigación previa sobre las licencias municipales concedidas por el Ayuntamiento de El Puerto, formulando una denuncia ante los Tribunales de Instancia por un posible delito de prevaricación. La controversia surge por autorizaciones concedidas en marzo de 2023, con vigencia limitada y sin permiso para música, que expiraron en marzo pasado.
La concesionaria ha iniciado un procedimiento para modificar la concesión y buscar un nuevo modelo de negocio, pero la petición de continuar con la actividad actual hasta entonces ha sido desestimada por carecer de amparo jurídico.




