El cambio forma parte de un conjunto de nombramientos decretados por el administrador apostólico de la diócesis. La parroquia isleña, que acoge a diversas hermandades y movimientos, iniciará una nueva etapa bajo una dirección renovada.
El anterior responsable de la parroquia se trasladará a la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, ubicada en la capital gaditana. Por su parte, el nuevo párroco designado asumirá también funciones como Delegado Episcopal de Familia y Defensa de la Vida.
La reestructuración diocesana también afecta a otros puntos de la localidad. En la parroquia de San Marcos Evangelista, el hasta ahora vicario parroquial pasará a ejercer las funciones de párroco titular.




