La campaña, que arrancó en Martos, Torredonjimeno y Torredelcampo, culminará con una manifestación en Jaén el 1 de mayo, partiendo a las 10:30 horas desde la Plaza de la Constitución. Los líderes sindicales han enfatizado la importancia de este día como un momento crucial para la defensa de las condiciones laborales y la calidad democrática.
“"Este 1 de Mayo es un momento decisivo en el que están en juego no solo las condiciones de vida de la clase trabajadora sino también la calidad de la democracia."
Las principales reivindicaciones se centran en tres pilares: salarios que se ajusten al coste de la vida, acceso a una vivienda a precios razonables y la protección de los servicios públicos como garantes de igualdad y cohesión social. Los sindicatos señalan la paradoja de un crecimiento económico y aumento de beneficios empresariales, mientras el poder adquisitivo de los trabajadores disminuye.
La crisis de la vivienda ha sido calificada como un problema estructural sin precedentes, con muchas familias destinando más del 40 por ciento de sus ingresos a este fin. Se exige una intervención pública urgente, incluyendo la ampliación del parque de vivienda de protección oficial, el impulso de vivienda pública en alquiler, la limitación de precios en zonas tensionadas y la regulación de las viviendas turísticas. Además, se busca garantizar que ningún ciudadano destine más del 30 por ciento de sus ingresos al pago de su vivienda.
En este contexto, los sindicatos han anunciado una Iniciativa Legislativa Popular en Andalucía sobre vivienda, instando a la Junta de Andalucía a abordar este problema que afecta especialmente a jóvenes, familias trabajadoras y personas mayores. Se ha destacado la situación particular de la provincia de Jaén, que registra algunos de los salarios más bajos del país, lo que dificulta el progreso y bienestar de sus habitantes.
Finalmente, se ha reivindicado la reducción de la jornada laboral para mejorar el descanso y la conciliación, así como la defensa de unos servicios públicos fuertes y bien financiados. Los sindicatos advierten que la sanidad, la educación y la atención a la dependencia están bajo presión, lo que podría aumentar las desigualdades al empujar a la ciudadanía hacia la provisión privada de estos servicios.




