Esta iniciativa de humanización, que ya ha beneficiado a cerca de un centenar de menores, se desarrolla en las áreas de Pediatría y Salud Mental. Las sesiones, con una duración aproximada de 45 minutos, se adaptan a las necesidades específicas de cada paciente para reducir los niveles de ansiedad y estrés derivados del proceso asistencial.
El programa combina actividades lúdicas con intervenciones orientadas a la recuperación física y funcional. Los animales acompañan a los menores tanto en procesos de recuperación como en la preparación previa a intervenciones quirúrgicas, facilitando una estancia más positiva. Asimismo, la interacción con los perros se emplea como un recurso de apoyo en las sesiones terapéuticas de Salud Mental.
El proyecto cuenta con la colaboración de la asociación Hachiko, especializada en este tipo de intervenciones, y el respaldo financiero de la empresa Maxcolchón. Los animales participantes cuentan con todos los controles veterinarios y protocolos de Medicina Preventiva necesarios para garantizar la seguridad en el entorno sanitario.




