El XLII Festival Flamenco «In Memoriam Joaquín Garrido» ha dado comienzo en Villa del Río con un acto cargado de emoción y reconocimiento hacia la figura de Francisco Tabares Madrero, un profundo y querido aficionado al flamenco, a las saetas y a los cantes de la localidad.
El homenaje contó con la presencia de su viuda, Ana Ramírez, sus hijas Ana Pilar y María Tabares, familiares, amigos y numerosos seguidores del flamenco, quienes recordaron a Paco con gran cariño.
Durante el evento, intervinieron Pedro Romero, miembro de la Junta de la Peña Flamenca «Fosforito»; Isabel Durán; y el concejal de Festejos, Pedro Sánchez Collado.
La familia expresó su agradecimiento al Ayuntamiento de Villa del Río, a la Peña Flamenca «Fosforito», especialmente a Pedro Romero, y a todos los asistentes por este reconocimiento, destacando el papel de Paco como un aficionado que vivía intensamente el flamenco y siempre apoyó este arte.
Isabel Durán también resaltó la importancia de Francisco Tabares en su propia trayectoria flamenca y el apoyo recibido, especialmente en sus inicios ligados a Joaquín Garrido.
Pedro Sánchez Collado señaló que, aunque Paco ya no esté físicamente, «su alma y su espíritu permanecen aquí», dedicándole también esta nueva edición del Festival Flamenco.
Pedro Romero ofreció una semblanza de Francisco Tabares y, en nombre de la Peña Flamenca «Fosforito», entregó una placa conmemorativa. Posteriormente, se entregó un ramo de flores a sus hijas.
El homenaje concluyó con la proyección de un vídeo que mostraba a Francisco Tabares interpretando cantes en la Peña Flamenca «Fosforito», acompañado a la guitarra por Miguel Ángel Laguna.
Fue una noche para honrar a quien vivió el flamenco con afición, sentimiento y un profundo cariño por su pueblo.




