Fuentes del departamento de Óscar Puente han confirmado que el 112 no proporcionó datos precisos sobre la localización del Alvia, a diferencia de lo ocurrido con el tren Iryo. Esta información se desprende de un informe preliminar de la Guardia Civil, fechado el 28 de marzo, que analiza la actuación de los servicios de emergencia durante el incidente.
El documento policial destaca una "importante confusión inicial" generada por el gran volumen de llamadas de emergencia, que fueron erróneamente asociadas al accidente del tren Iryo. Esta situación habría provocado un retraso significativo en el despliegue de efectivos hacia el Alvia 2384, que transportaba a numerosos pasajeros con necesidad de asistencia médica urgente tras la colisión.
Se produjo una "importante confusión inicial" debido al volumen de llamadas de emergencia recibidas, y que todas ellas "se confundieron como relacionadas con el accidente del tren Iryo".
Según el Ministerio de Transportes, el 112 de Andalucía conocía la gravedad y la ubicación del tren Iryo un minuto después de la colisión, a las 19:44:51. Sin embargo, quince segundos después, recibieron información sobre heridos graves en otro convoy, sin verificar de inmediato si se trataba de dos incidentes distintos o de información duplicada.
El departamento de Óscar Puente enfatiza que la tecnología AML (Advanced Mobile Location) permite a los teléfonos móviles enviar la ubicación exacta al 112. Por tanto, sostienen que era posible determinar con precisión la existencia de dos trenes siniestrados en lugares diferentes, lo que habría facilitado una respuesta más coordinada.
Las mismas fuentes ministeriales señalan que hubo una comunicación entre los jefes de sala del 112 de Madrid y Andalucía, quienes "llegaron a la conclusión de que la implicación de dos trenes podía tratarse de una confusión, sin comprobar la ubicación de esas llamadas". Esta decisión, tomada en momentos críticos, impidió la activación inmediata de dos operativos de rescate independientes.
El Centro de Protección y Seguridad (CPS) de ADIF en Madrid fue quien posteriormente comunicó al 112 la implicación del Alvia 2384, informando de un frenazo de emergencia y heridos a bordo. El Ministerio de Transportes considera que este retraso en la comunicación es difícil de comprender y cuestiona por qué no se ordenó localizar ambos trenes con los medios tecnológicos disponibles.
El informe de la Guardia Civil se basó en el análisis de grabaciones de operadores de emergencia, incluyendo los 112 de Andalucía y Madrid, el CPS de ADIF en Sevilla y Madrid, el Centro de Regulación y Circulación (CRC) de Atocha y el Centro Operativo de Servicios de la Guardia Civil de Córdoba (COS). Este análisis corroboró la "importante confusión inicial" que afectó la asistencia a los pasajeros del Alvia.
Las investigaciones en curso deberán determinar si el retraso en la atención al Alvia tuvo un impacto directo en la evolución clínica de los afectados, un aspecto complejo de evaluar médico-legalmente, pero crucial dado que los primeros minutos tras un accidente son fundamentales para el pronóstico de los pacientes.




