El documento, incluido en el último atestado judicial, detalla que una operadora del 112 andaluz recibió el primer aviso a las 19:44:51 horas del 18 de enero, tras la llamada de una pasajera del tren Iryo siniestrado. Esta comunicación inicial se produjo antes de que el sistema Séneca del Ministerio de Transportes emitiera su alerta a las 19:47:06 horas.
La pasajera del tren Iryo informó a Emergencias 112 Andalucía que el convoy había volcado, con numerosos heridos y personas atrapadas en una zona subterránea. La operadora mantuvo la comunicación activa y procedió a la activación inmediata de los recursos sanitarios. Posteriormente, se recibieron llamadas de un maquinista del Iryo, de otro pasajero y de la interventora del tren Alvia.
A las 19:45:02 horas, el maquinista del tren Iryo comunicó al CRC Atocha un "enganchón" en Adamuz, indicando la ausencia de tensión eléctrica y el bloqueo del tren. Mientras tanto, las llamadas al 112 continuaban, incluyendo la de un pasajero del tren Alvia a las 19:45:06 horas, quien alertó sobre un accidente ferroviario con posibles múltiples heridos.
La interventora del Alvia también contactó con el CGO Madrid a las 19:46:24 horas para informar de un "accidente grande", mencionando que había salido despedida y sufrido un fuerte golpe en la cabeza. Tras estas comunicaciones, el Gobierno activó su sistema de emergencias Séneca, transmitiendo la primera información del accidente a las 19:47:06 horas.
La secuencia de eventos muestra que, a las 20:07:01 horas, el Jefe de Sala 112 Madrid contactó con el Jefe de Sala 112 Andalucía para contrastar la información sobre el posible accidente ferroviario, confirmando el siniestro en Adamuz con heridos. No fue hasta las 20:16:29 horas cuando el centro de Seguridad de Adif en Sevilla confirmó al 112 Andalucía la implicación de dos trenes en el suceso.




