Ignacio Barrón, presidente de la CIAF, ha comparecido en el Senado para esclarecer las causas del accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz. Aunque calificó el suceso como "fortuito y con una carga enorme de mala suerte", Barrón destacó que las roturas de carril son frecuentes en la red española, aunque rara vez con consecuencias graves.
El responsable de la investigación señaló que aún se desconoce si el fallo se originó en el propio carril o en la soldadura que une los segmentos, un trabajo realizado en mayo de 2024 como parte de las obras de renovación de la línea. A pesar de las preguntas sobre la relación entre las obras y el siniestro, Barrón indicó que no hay indicios suficientes para confirmar esa hipótesis y que la investigación sigue abierta.
“"La rotura que provocó el descarrilamiento en Adamuz fue atípica."
Barrón también criticó el modelo organizativo del sistema ferroviario español, señalando un "problema de gobernanza y de gestión". Defendió la unificación de Adif y Renfe bajo una única dirección estratégica y calificó de "inadmisible" la cantidad de obras simultáneas en la red, argumentando que los recursos destinados a la modernización han sido "mal empleados" sin priorizar la seguridad.
Además, el presidente de la CIAF se mostró crítico con la decisión de Adif de no hacer públicas las Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV) y su falta de escucha a los maquinistas. Subrayó el incumplimiento sistemático de las recomendaciones de la CIAF por parte de Adif, lo que considera un grave fallo en la gestión de la seguridad ferroviaria que debe corregirse urgentemente.




