La concentración de alcaldes cordobeses frente al Parlamento de Andalucía ha puesto de manifiesto la tensión generada por las declaraciones del presidente autonómico. El regidor de Adamuz, un representante político, ha denunciado una "manipulación tan torticera por racanear cuatro votos", vinculando la tardanza de los efectivos de emergencias con la "depreciación de los servicios públicos".
Hasta la fecha, el siniestro, ocurrido el 18 de enero, se había mantenido al margen de la contienda política. Sin embargo, tras el debate electoral, el representante político de Adamuz criticó que, "después de casi dos horas, no había recibido nada de Emergencias, nadie me había preguntado", destacando la ausencia de una respuesta organizada en los primeros momentos.
“"La tardanza es por la depreciación de los servicios públicos. ¿Creen que cualquier sanitario hubiera llegado dos horas tarde? Los de mi pueblo estaban allí al minuto, pero si los de arriba no ponen los medios y machacan, ocurren estas cosas."
El Gobierno andaluz ha respondido a estas críticas. Un portavoz del ejecutivo ha defendido la prudencia de su partido y ha vinculado las declaraciones del alcalde a "presiones" de su formación política. Asimismo, ha insistido en que se ha mantenido a la espera de la información del Gobierno central durante más de 100 días.
Por su parte, un consejero del Gobierno andaluz calificó de "inaceptables" las acusaciones del regidor, recordando que este había reconocido previamente la "labor solidaria, generosa y ejemplar" en la atención a los afectados. El consejero sugirió que el cambio de postura se debía a la campaña electoral.
El representante político de Adamuz reiteró que su crítica no va dirigida a los sanitarios, cuyo trabajo fue "impecable", sino a quienes los dirigen. Afirmó que las cámaras de las fuerzas de seguridad pueden corroborar que "hasta las 20.40 horas solamente pasaron nueve ambulancias por mi pueblo", y que los alcaldes de otros municipios llegaron antes que los servicios de emergencia.




