Las autoridades del Parque Nacional de Sierra Nevada han detallado que las acumulaciones de nieve en las zonas más altas alcanzan varios metros, lo que, combinado con el ascenso térmico, incrementa la probabilidad de aludes. Se insta a los montañistas a extremar la precaución y a equiparse adecuadamente.
Para quienes planeen ascender, es indispensable el uso de crampones, piolets y casco. Además, se recomienda llevar un dispositivo de búsqueda de víctimas de aludes (DVA), pala y sonda, y poseer la destreza necesaria para su manejo. Los ríos y arroyos presentan un caudal elevado debido al deshielo.
Debido a los daños ocasionados por temporales recientes, varios senderos permanecen cerrados al público. Entre ellos se encuentran el tramo 5 del sendero Sulayr, La Cebadilla, Pueblos del Poqueira y Dehesa del Camarate. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) pronostica cielos muy nubosos con precipitaciones débiles o moderadas, con nieve a partir de los 2.400 metros, temperaturas en descenso y vientos fuertes del sureste.
Nieve a partir de 2.600 metros con acumulaciones en algunas zonas de varios metros por lo que se acrecienta el riesgo de desprendimientos dada la subida de las temperaturas.
Las recomendaciones de seguridad incluyen consultar el parte meteorológico antes de cualquier actividad y abstenerse de salir si las condiciones son desfavorables. Es crucial no iniciar ninguna actividad sin el conocimiento y el material adecuado, y evitar salir solo. En caso de hacerlo, se debe comunicar el recorrido y la hora prevista de regreso a otras personas. Si el tiempo empeora en la montaña, se aconseja no continuar con la actividad. También se subraya la importancia de protegerse de la insolación con gafas de sol, gorra y crema solar, además de llevar suficiente agua y un móvil con batería cargada y aplicaciones de geolocalización como Alpify o Alertcops.




