Estas actuaciones, centradas en puntos críticos como la zona de Cauchiles, son fundamentales tras un invierno marcado por intensas precipitaciones. El objetivo principal es permitir el acceso del personal técnico a la parte alta del dominio esquiable para realizar las labores de mantenimiento necesarias en los remontes, incluyendo el telesilla Veleta, que tiene prevista su apertura estival.
Además de facilitar la operatividad de la estación, la limpieza de esta vía es esencial para garantizar la movilidad de los equipos de rescate de la Guardia Civil y los servicios del Parque Nacional de Sierra Nevada. La ruta también debe estar despejada para la próxima Subida Cicloturista al Veleta, que concluirá en la estación superior del telesilla Stadium, a 3.000 metros de altitud.
La temporada de invierno recién finalizada en Sierra Nevada ha sido calificada como una de las más complejas de los últimos años debido a la meteorología adversa, que obligó a cerrar las instalaciones durante 16 jornadas. A pesar de estos contratiempos, la estación registró un incremento del 3,9% en el número de esquiadores, alcanzando los 896.241 usuarios, y una ocupación hotelera media del 66% en Pradollano.




