Los agentes de la Patrulla Fiscal y de Fronteras (PAFIF) de Calahonda llevaron a cabo la inspección en una tienda física vinculada a una plataforma internacional de comercio electrónico. Durante la revisión, se examinaron diversos artículos expuestos para la venta, incluyendo alimentación, bebidas, accesorios, pequeños electrodomésticos y juguetes.
Se localizaron numerosos juguetes, juegos de cartas, llaveros y peluches que reproducían marcas conocidas. Los guardias civiles detectaron irregularidades en el etiquetado y deficiencias en la calidad y terminación de los productos, lo que levantó sospechas de falsificación y de incumplimiento de los estándares de seguridad.
La actuación resultó en la incautación de un total de 606 productos, cuyo valor comercial estimado asciende a 10.972,99 euros. La investigación se prolongó debido a los cambios en la administración de la sociedad mercantil responsable del establecimiento, hasta lograr la plena identificación del administrador.
La Guardia Civil recuerda que la comercialización de productos falsificados perjudica a los titulares de las marcas, supone competencia desleal y puede suponer riesgos para la seguridad de los consumidores al no garantizar los controles de calidad y seguridad.




