El incidente tuvo lugar en la A-7, específicamente en el punto de incorporación a la autovía desde el Puerto de Almería, en dirección a Roquetas de Mar. Este suceso obligó a las autoridades a cortar uno de los carriles de la vía, lo que desencadenó largas colas de vehículos.
Las retenciones se extendieron rápidamente, afectando antes de las 9:00 horas de la mañana a la zona de obras del enlace entre la A-7 y la A-92, a la altura de Viator y la Base Álvarez de Sotomayor de La Legión. La situación se agravó, impidiendo el acceso a la A-7 en sentido Málaga desde incorporaciones clave como la Rambla Federico García Lorca y la Carretera de Ronda, que también sufrieron las consecuencias del caos vial.
Diversos puntos de la ciudad se vieron afectados por el colapso, incluyendo la rotonda del tanatorio y la parte alta de la Rambla. Las afecciones al tráfico se extendieron a otras áreas del término municipal de Almería y Huércal de Almería, como la Cuesta de los Callejones en sentido Almería y la propia A-7 en dirección a Níjar, complicando significativamente la movilidad matutina.




