Durante su reciente visita a Almería, en el marco de la campaña para los comicios autonómicos, Zapatero avaló la regularización de inmigrantes y expresó su orgullo por las políticas que permitieron a medio millón de extranjeros cotizar a la Seguridad Social. Subrayó que tener trabajadores sin legalidad equivale a esclavitud y que un país desarrollado no puede permitirse tintes de xenofobia.
“"Para mí lo único indiscutible en democracia es la defensa de la dignidad humana y mucho más de aquellos que vienen de la nada a tener un poquito."
El exmandatario socialista también se refirió al panorama político andaluz, anticipando que la mayoría absoluta a la que aspira el actual presidente no se materializará, lo que derivará en un escenario "políticamente interesante". Destacó la importancia de la sanidad pública y la dependencia como ejes centrales de la campaña electoral, criticando los datos de listas de espera en Andalucía.
En cuanto a la vivienda, Zapatero reconoció la complejidad del problema, especialmente para jóvenes y trabajadores con menos recursos, y sugirió la necesidad de un gran debate social y cultural sobre el modelo de propiedad y alquiler. Mencionó la experiencia de Cataluña y Barcelona con la limitación de precios como un posible camino a explorar.
“"Nunca he visto a María Jesús Montero pensar en cualquier otra ambición que no sea el interés general, el partido y el proyecto colectivo."
Finalmente, el expresidente valoró positivamente la trayectoria de María Jesús Montero, destacando su enfoque en el interés general y su gestión de la hacienda pública en condiciones adversas. También hizo un repaso a la historia del PSOE en Andalucía, atribuyéndole la modernización y el progreso de la comunidad, aunque reconoció que el futuro es lo que realmente importa.




