El central canario, que fue titular recientemente ante el Eldense, equipo donde jugó y entrenó antes de su fichaje por el Almería, ha experimentado una notable transformación. Este encuentro tuvo un significado especial para el jugador, quien en su etapa anterior lucía una larga melena y gozaba de un estatus consolidado en la élite del fútbol. Ahora, con un cambio de imagen y vistiendo la camiseta del Cartagena, afronta su carrera desde una perspectiva diferente, pero con la misma determinación de seguir contribuyendo y no rendirse.
Hubo un momento en su carrera en el que su valor de mercado se aproximaba a los cuatro millones de euros, especialmente cuando el Almería mostró gran interés en incorporarlo. Actualmente, su valor se ha reducido significativamente, y su trayectoria se mide más por su capacidad de resistencia que por cifras económicas. Llegó al Cartagena como agente libre en el mercado de invierno, después de un periodo con pocas oportunidades y ausencias en las convocatorias. En el club murciano, ha comenzado una fase de reinvención, que incluye un cambio de imagen y de rol, transmitiendo un mensaje claro de que, a sus 37 años, aún tiene mucho que ofrecer.
“"A los 37 años, no ha dicho su última palabra."
El reencuentro con el Eldense en el estadio Pepico Amat de Elda fue un momento cargado de simbolismo para el jugador. Allí militó y se preparó antes de que el Almería lo fichara para ayudar en su ascenso a Primera División. Aunque regresó al foco de la élite, la alta competencia en su posición limitó su protagonismo, y sus apariciones no cumplieron las expectativas. Firmó con 36 años, rechazando otras ofertas, pero no logró consolidarse en el equipo.
Su llegada al Cartagonova, sin coste de traspaso, tenía como objetivo aportar experiencia a un ambicioso proyecto. El club, bajo la dirección de la familia Arribas, busca recuperar su posición, y la incorporación de jugadores experimentados como él se considera clave. A pesar de llegar libre, tuvo que luchar por la titularidad, con convocatorias intermitentes. Fue en Elda donde volvió a demostrar su valía, simbolizando su cambio de imagen y su resistencia a retirarse, sin vivir del recuerdo de su etapa en el Almería.




