Las ventas de viviendas en Andalucía cerraron junio con 12.111 operaciones, lo que supone un incremento del 1,7% respecto al mismo mes del año anterior. Este repunte contrasta con la pérdida de dinamismo del mercado inmobiliario a nivel nacional, donde el ascenso fue del 1,57% hasta las 59.288 transacciones. Sin embargo, a nivel global, el primer semestre del año ha visto una disminución del 2,58% en las ventas de viviendas en España, con 347.464 unidades vendidas.
En Andalucía, la evolución ha sido más estable, con un incremento muy leve del 0,14% en el primer semestre, sumando un total de 71.151 unidades vendidas. Esta estabilidad se explica por varios factores. Por un lado, las provincias del interior como Córdoba (+7,6%), Jaén (+6,63%) y Sevilla (+5,29%) continúan mostrando un dinamismo creciente. En contraste, las provincias costeras como Almería (-7,7%), Málaga (-4,5%) y Cádiz (-2,3%) han registrado descensos. Granada es la única excepción costera con un aumento del 6,6%.
Otro factor clave es el notable aumento de la vivienda protegida (VPO), que creció un 10,31% en el semestre hasta las 6.216 operaciones, destacando Granada, Almería y Huelva. A pesar de este incremento, la VPO representa solo el 8,75% del total de las transacciones. Por otro lado, se observa una desaceleración en la compra de viviendas usadas (-1,3%), mientras que las operaciones con viviendas nuevas aumentaron un 4%, representando ya el 28% del total.
Portales inmobiliarios como Idealista y Fotocasa han señalado que la subida de junio ofrece una 'tregua' tras cinco meses de caídas consecutivas a nivel nacional. Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, sugiere que este dato podría ser coyuntural y habrá que confirmarlo en los próximos meses, apuntando a un mercado en ajuste con estabilización de precios en los grandes mercados. María Matos, de Fotocasa, destaca la fortaleza del mercado andaluz, aunque prevé que la subida de tipos de interés del BCE encarecerá la financiación y afectará a la demanda.
Matos también advierte sobre la incertidumbre del contexto internacional, con tensiones geopolíticas que podrían generar nuevos repuntes inflacionistas y mantener un entorno financiero menos favorable, con posibles nuevas subidas de tipos en la segunda mitad del año.




