La apuesta del Almería por el joven delantero brasileño Thalys, con un desembolso de 6 millones de euros procedente del Palmeiras, no ha dado los frutos esperados. A pesar de las expectativas depositadas en su talento, juventud y capacidad goleadora, el jugador no ha logrado asentarse ni marcar diferencias a lo largo de la temporada en el conjunto andaluz.
Con tan solo 21 años, el valor de mercado de Thalys se mantiene, pero su aportación en el terreno de juego ha sido mínima. La cifra de tres goles en toda la campaña resulta insuficiente para un delantero llamado a ser referente ofensivo. El equipo se ha visto obligado a buscar soluciones en ataque lejos de su figura, evidenciando la falta de impacto del brasileño.
Mientras Thalys luchaba por encontrar su sitio, el delantero cedido por el Leganés, Miguel de la Fuente, ha sabido aprovechar sus oportunidades. Con trabajo, experiencia y determinación, el jugador español ha ganado protagonismo, ofreciendo al equipo la presión, los desmarques y la eficacia que necesitaba, arrebatando el protagonismo al fichaje estrella y convirtiéndose en una referencia más fiable.
El entrenador, Rubi, intentó gestionar la progresión de Thalys con paciencia, midiéndole los minutos y protegiendo su evolución. A pesar de las oportunidades brindadas tanto como titular como revulsivo, el delantero nunca logró activar su confianza ni su instinto ofensivo, mostrando una notable irregularidad a lo largo de la temporada.
La temporada de Thalys culminó con una acción que resume su año: una expulsión por un manotazo innecesario en el último partido. Este gesto de frustración evidenció su desconexión competitiva y su dificultad para gestionar la presión, dejando su futuro en el club en el aire y abriendo un debate sobre su continuidad.
La dirección deportiva del Almería se enfrenta ahora a una decisión clave. A pesar de que Thalys sigue siendo un activo con margen de crecimiento, el club necesita resultados inmediatos. Se deberá valorar si insistir en su adaptación o buscar una salida que permita liberar presión y reinvertir en el proyecto deportivo de la próxima temporada.




