Las labores de extinción se han prolongado durante toda la madrugada en la Sierra de Gádor. A pesar del despliegue de medios, las condiciones meteorológicas, marcadas por fuertes rachas de viento y la orografía compleja de la zona, han impedido hasta el momento la estabilización del fuego, que supone el primer gran siniestro forestal de la temporada en la provincia.
En la mañana de este viernes, el operativo cuenta con siete grupos de bomberos forestales, un técnico de operaciones, un agente de medio ambiente, una autobomba y la Unidad Médica de Incendios Forestales (UMIF). Este equipo se mantiene en alerta máxima para frenar el avance de las llamas en los distintos frentes abiertos.
El fuego se originó el jueves a las 11:05 horas. Aunque inicialmente se situó en el municipio de Alhama de Almería, las autoridades confirmaron posteriormente que el área afectada pertenece a la capital almeriense. Durante la jornada anterior, el despliegue incluyó medios aéreos como helicópteros semipesados y aviones de carga en tierra para intentar contener la propagación.




