La provincia de Almería ha visto aliviado su colapso en la realización de exámenes prácticos para el permiso de conducción gracias a un Plan de Refuerzo Operativo de la DGT. Esta medida excepcional ha movilizado recursos para dar respuesta a la demanda acumulada, agravada por bajas médicas de funcionarios examinadores.
La plantilla de examinadores en Almería sufrió una merma sensible a principios de año debido a la baja temporal de al menos dos funcionarios, quienes sufrieron accidentes laborales mientras realizaban sus funciones. Estos incidentes, aunque a baja velocidad, pueden ocasionar lesiones que requieren meses de recuperación.
Para paliar la situación, la Jefatura Provincial de Tráfico gestionó la llegada de un examinador de refuerzo de los servicios centrales de la DGT durante abril y mayo. Posteriormente, la provincia se incorporó a un plan piloto específico que se desarrolló en varias jornadas durante mayo y junio.
Según fuentes de la Dirección General de Tráfico, examinadores de Madrid, Granada y Murcia se desplazaron a Almería de forma voluntaria para participar en este plan. Durante dos sábados, se examinaron a 630 alumnos preparados para la prueba práctica de la clase B. Hasta mayo, a pesar de las carencias, se habían realizado 7.818 pruebas del permiso B en la provincia.
El plan implicó reuniones con asociaciones de autoescuelas y delegados del Gobierno para organizar el servicio y recopilar listados de alumnos listos para examinarse. Los resultados del plan piloto mostraron una cifra de presentados significativamente menor a la estimada por las autoescuelas en provincias como Navarra (275 de más de 6.000), Lleida (312 de 5.000), Palma de Mallorca (407 de 8.000) y Almería (630 de 8.000).
En Almería, de los 630 alumnos presentados, el 70% (440) obtuvieron el apto, lo que sitúa a la provincia con el mayor número de aprobados dentro de las pruebas piloto. En Lleida, el porcentaje de aprobados fue del 46,15%, una cifra inferior a la media provincial del 51,71% en los primeros cuatro meses del año.
El Plan de Refuerzo Operativo busca eliminar cuellos de botella y asegurar que ningún alumno preparado se quede sin examinar. La DGT evalúa la experiencia piloto con el objetivo de extenderla a otras provincias si es necesario, ajustándose a la demanda real.
Adicionalmente, la DGT implementa medidas continuadas para dimensionar la plantilla de examinadores, como convocatorias anuales, nombramiento de interinos y concursos de traslados, además de un incremento de 130 puestos en la RPT para alcanzar una ratio de 21 examinadores por cada millón de habitantes.




