La operación, llevada a cabo por el Servicio de Vigilancia Aduanera de España y Alemania, ha permitido incautar ocho toneladas de cocaína ocultas en un contenedor marítimo. El cargamento, que partió de Sierra Leona, pasó por los puertos de Jade-Weser (Alemania) y Barcelona antes de ser transportado por carretera hasta una nave alquilada en Pampanico, en el término municipal de El Ejido.
El presunto cerebro de la trama ha sido identificado como un empresario malagueño de unos sesenta años, residente en Aguadulce y con movilidad reducida debido a una prótesis de cadera. Junto a un colaborador, también sexagenario, fue detenido sin oponer resistencia y sin que se les encontrara armamento. Ambos se encuentran en prisión provisional.
La droga estaba camuflada en 400 sacos de cacao en grano, que pesaban más de 18.000 kilos. Dentro de cada saco se ocultaban 20 bloques de cocaína prensada. La mercancía fue detectada por escáneres de rayos X en Alemania, lo que permitió un seguimiento coordinado hasta su entrega vigilada en El Ejido bajo la supervisión del Juzgado número 2 de Estepona.
Los agentes seguían la pista del empresario, presuntamente relacionado con anteriores envíos de cocaína. Fue localizado en una reunión en un hotel de Aguadulce, donde se realizaban gestiones para el pago del transporte. La investigación continúa para identificar a los destinatarios finales de la mercancía.
Este decomiso supera el anterior récord histórico en la provincia de Almería, que se situaba en 4.000 kilos incautados en 2007.




