Este establecimiento es considerado fundamental para el personal uniformado que presta servicio en el acuartelamiento, ya que les permite desayunar y comer sin necesidad de abandonar las instalaciones. Esta medida busca reducir la vulnerabilidad de los agentes al evitar desplazamientos externos.
Además, la cafetería también facilitaría el servicio a los detenidos, minimizando la entrada de personal ajeno al centro de detención y reforzando así los controles de seguridad. El negocio, sin embargo, está limitado a los miembros del cuerpo y a las personas autorizadas a entrar en la Comandancia, con precios ajustados.
“"Es indispensable que el personal uniformado que presta sus servicios en el Acuartelamiento de la Guardia Civil de Almería, pueda hacer uso de servicios de hostelería, evitando desplazamientos fácilmente predecibles fuera del edificio que aumenten la vulnerabilidad como objetivos."
El contrato se configura como una concesión de servicios por un año, prorrogable, donde la empresa adjudicataria asumirá la explotación bajo su propio riesgo, sin una contraprestación económica directa. Los ingresos provendrán del uso del servicio por parte de los usuarios autorizados.
La licitación se tramita mediante un procedimiento restringido en dos fases. En la primera, las empresas interesadas deben acreditar su solvencia económica, financiera y técnica. En la segunda, se invitará a presentar ofertas a aquellas que cumplan los requisitos, garantizando un mínimo de cinco candidatos.
Los criterios de adjudicación ponderan el precio (65%), los aspectos técnicos del servicio (15%) y las mejoras propuestas (20%). El pliego de prescripciones técnicas detalla las condiciones de prestación del servicio, incluyendo requisitos higiénico-sanitarios y dietéticos, así como la organización del personal.
Entre las condiciones curiosas para el personal se incluyen la prohibición de llevar joyas, relojes y correas, la obligación de mantener manos y uñas limpias y cortas, sin barniz, y el pelo recogido y sin adornos. También se exige el lavado y desinfección de manos y antebrazos. El pliego incluso especifica las combinaciones de desayunos y los gramos de jamón o queso en los bocadillos, dejando poco margen para la improvisación.




